Todos los pacientes en tratamiento activo contra el cáncer deberían vacunarse, teniendo en cuenta especialmente la situación de la inmunosupresión.

Los riesgos y beneficios para los pacientes inmunocomprometidos que reciben una vacuna SARS-CoV-2 deben sopesarse caso por caso.

Trasplante de células precursoras hematopoyéticas (TCPH) o tratamiento con receptores células T con receptores de antígenos quiméricos (CAR-T Cells): esperar como mínimo al menos 3 meses después del TCPH o de la terapia con CAR-T Cells para la vacunación COVID-19.

Neoplasias malignas hematológicas que reciben quimioterapia citotóxica intensiva: retrasar la vacunación hasta la recuperación del recuento de neutrófilos.

Neoplasias malignas hematológicas con insuficiencia medular por enfermedad y / o terapia y se espera que tengan una recuperación limitada; o en el mantenimiento a largo plazo: recibir la vacuna cuando esté disponible.

Tumores sólidos que reciben quimioterapia citotóxica, terapia dirigida, inmunoterapia o radiación: deben recibir vacunación cuando esté disponible.

Tumores sólidos que recibieron cirugía mayor: la fecha de la cirugía debe estar separada por dos semanas de la vacunación.

Las Inmunoglobulinas deben evitarse al menos un mes antes de la vacunación y hasta al menos 14 días luego de la segunda dosis de ser posible.

La eficacia y seguridad de una vacuna SARS-CoV-2 no se ha establecido en las diferentes poblaciones de pacientes inmunocomprometidos, por ello es fundamental la vigilancia y el reporte de eventos supuestamente atribuibles a vacunas e inmunizacion (ESAVI).

En estos pacientes la respuesta inmunológica a las vacunas puede ser menor, por lo que es particularmente importante continuar respetando las medidas generales de cuidado, como utilización de barbijo, distancia social e higiene de manos.

información, en el doc. de consenso de la Sociedad Argentina de Infectología VACUNACIÓN COVID-19 EN HUÉSPEDES INMUNOCOMPROMETIDOS
Vers1 – 16 Feb 2021.

Turnos Online!
whatsapp